Presenta López Obrador 7 grandes decisiones para cambiar a México

Ante los asistentes del ciclo de conferencias magistrales del programa de verano Era Familiar Princess 2016, realizado en Acapulco, Guerrero, el presidente del Comité Ejecutivo Nacional de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, presentó la ponencia titulada: “Cambio y porvenir de México” (Una visión hacia el 2018)

 

Boletín 016-159

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          Acapulco, Guerrero,  11 de agosto de 2016

  • El presidente del Comité Ejecutivo Nacional de MORENA expone su ponencia titulada: “Cambio y Porvenir de México (Una visión hacia el 2018)”
  • Participa en el ciclo de conferencias magistrales del programa de verano: “Era Familiar Princess 2016”
  • Evita opinar sobre los candidatos Donald Trump y Hillary a la presidencia de Estados Unidos, porque no quiere que después ellos opinen sobre las elecciones del 2018.

Andrés  Manuel López Obrador presentó siete grandes decisiones para cambiar a México: “I. Rescatar al Estado; II. Acabar con la corrupción y la impunidad; III. Terminar con los privilegios en el gobierno; IV. Lograr el renacimiento económico y social de México; V Se hará realidad el Estado de Bienestar; VI Sociedad segura y VII Hacer posible una república amorosa”.

Ante los asistentes del ciclo de conferencias magistrales del programa de verano: “Era Familiar Princess 2016”, realizado en Acapulco, Guerrero, el presidente del Comité Ejecutivo Nacional de MORENA expuso  su ponencia titulada: “Cambio y Porvenir de México (Una visión hacia el 2018)”.

“¿Cuál es, en concreto, nuestra propuesta? Podríamos hablar de siete grandes decisiones: una, para rescatar al Estado y ponerlo al servicio de todas y todos los mexicanos; dos decisiones para moralizar y obtener recursos, y cuatro más para garantizar el progreso con justicia, la seguridad, el bienestar y la felicidad”, detalló.

Detalló el primer punto: “se necesita es recuperar democráticamente al Estado y convertirlo en promotor del desarrollo político, económico y social del país. Hay que desechar el engaño de que, para crecer, el Estado debe diluirse o subordinarse en beneficio de las fuerzas del mercado”.

Precisó que El Estado no puede eludir su responsabilidad pública, ni económica ni social. Su razón de ser es garantizar a todos los ciudadanos una vida digna y justa, con seguridad y bienestar; y su función básica es evitar que pocos se aprovechen y abusen de muchos.

Dejó en claro que el rescate del Estado debe llevarse a cabo de manera pacífica, legal y en forma democrática y agregó que está en contra de aquellos que amasan grandes fortunas de la noche a la mañana, apoyados en la ilegalidad, el influyentismo y a la sombra del poder público.

Mandó un mensaje a los integrantes del grupo en el poder “que, a pesar del gran daño que le han causado al pueblo y a la nación, no les guardamos ningún rencor y les aseguramos que, ante su posible derrota, en 2018, no habrá represalias o persecución para nadie”.

Manifestó que es una amnistía anticipada, porque lo que se necesita es justicia, no venganza y dijo no odiar a nadie, sencillamente desea lograr el renacimiento económico, social, político, pero, sobre todo, moral de México.

 “Dicho de otra forma, se trata de inaugurar una etapa nueva de la vida pública del país, con un presidente que no esté subordinado a ningún grupo de interés creado y que solo tenga como amo, al pueblo de México”, dijo.

La segunda gran idea, profundizó es acabar con la corrupción y la impunidad en el país, la honestidad es la tabla de salvación de los mexicanos y por lo tanto se tiene que convertir en institución y forma de vida es su propuesta.

“La honestidad es un tesoro, la riqueza enterrada. Extraerla del México profundo y revalorarla nos permitirá engrandecernos, disponer de recursos económicos para el desarrollo y emprender el camino hacia la felicidad”, argumentó.

La corrupción es la causa principal de la desigualdad y de la tragedia nacional que padecen los mexicanos; la deshonestidad de los gobernantes y de las élites del poder es lo que más ha deteriorado la vida pública del país, tanto por el mal ejemplo como por la apropiación de bienes de la colectividad, advirtió López Obrador.

“Dicho en otras palabras: nada ha dañado más a México que la corrupción política. No obstante, siendo este el principal problema del país, por decisión de los poderosos, el tema no se debate con seriedad ni aparece en la agenda nacional. Se habla de reformas estructurales de todo tipo, pero este grave asunto no se considera prioritario, ni siquiera es parte del discurso político”, apuntó.

Consideró que es necesario elevar la honestidad a rango supremo, los gobernantes contarán con autoridad moral para exigir a todos un recto proceder y nadie tendrá privilegios. “Asimismo, con este imperativo ético por delante se recuperarán recursos que hoy se van por el caño de la corrupción y se destinarán al desarrollo y al bienestar del pueblo”.

Además, aseguró, la honestidad irá acompañada de la actuación consecuente de los servidores públicos, es decir, predicar con el ejemplo será la enseñanza mayor. Hay que eliminar la corrupción como se limpian las escaleras, de arriba para abajo, porque si el presidente es honesto, ese recto proceder tendrá que ser secundado por los demás servidores públicos.

“En forma categórica expreso que cuando triunfe nuestro movimiento no habrá impunidad. Al asumirse el mando del Poder Ejecutivo, se presentará una iniciativa para llevar a cabo una reforma a la Constitución y eliminar los fueros de los altos funcionarios públicos. Entre otras medidas, se va a suprimir la disposición de que el presidente de la República no puede ser sujeto a ninguna pena por el delito de corrupción”, adelantó Andrés Manuel López Obrador.

Asimismo, redondeó, el gobierno dará el ejemplo en el combate a la corrupción; los servidores públicos serán mujeres y hombres de inobjetable honestidad, nadie que tenga antecedentes de enriquecimiento ilícito podrá participar en la función pública.

 “Llegar al gobierno no significará un privilegio o la oportunidad para hacer negocios al amparo del poder público. El gobierno dejará de ser una fábrica de nuevos ricos. Cambiará por completo la mala imagen que se tiene en el mundo acerca de nuestro país. Sin corrupción, el gobierno tendrá la suficiente autoridad moral y política para ser respetado en el interior de la República y en el extranjero”, aclaró.

Insistió que para llevar a cabo la honestidad en el gobierno depende de la voluntad política y de la decisión del titular del Ejecutivo y de la autoridad moral de los gobernantes, porque si hay integridad en los servidores públicos y no predomina el contratismo voraz, el presupuesto, manejado con eficiencia y honradez.

Alertó que si continúa la asociación delictuosa entre políticos, funcionarios, proveedores y contratistas, y no hay fronteras entre los negocios públicos y privados, el distintivo seguirá siendo la corrupción.

Puso de ejemplo que en enero de este año, se publicó en el Diario Oficial el Presupuesto para 2016, y en marzo, apenas tres meses después, la Secretaría de Hacienda llevó a cabo modificaciones para aumentar, considerablemente, sin justificación alguna, el costo de ocho proyectos de obras, en los cuales han obtenido contratos empresas vinculadas a funcionarios del gobierno federal.

“Estos proyectos originalmente tenían autorizado por el Congreso 486 mil 729 millones de pesos y se les incrementó el presupuesto a 583 mil 994 millones; es decir, 97 mil 265 millones más, el 20 por ciento. Entre las obras con mayor reasignación de recursos aparece el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, que tenía autorizado 104 mil 396 millones y aumentó a 180 mil 122 millones de pesos, 72.5 por ciento”, dijo.

Añadió que apenas, en junio de 2016, la Secretaría de Hacienda realizó un ajuste al gasto público de 31 mil millones de pesos (por la sacudida financiera que produjo el Brexit en Inglaterra), pero no incluyó ninguna disminución en el presupuesto de los ocho proyectos de obras antes mencionadas, más bien hubo una reducción en programas sociales.

Ejemplificó: se quitaron 6 mil millones de pesos al Seguro Popular para la Salud; 3 mil millones a comunidades indígenas; mil 500 millones al fomento agrícola; mil 100 al Programa Nacional de Becas; mil 100 a la Reforma Educativa; mil más al Prospera; 848 millones al fortalecimiento de la calidad educativa; mil 012 millones a las actividades científicas, tecnológicas y de innovación, entre otros.

Tercer punto, expresó, se trata de terminar con los privilegios en el gobierno, porque el problema principal es la corrupción, no la escasez de las finanzas públicas, ya que este año, el presupuesto autorizado por el Congreso asciende a casi 4.8 billones de pesos, pero se utiliza para mantener una onerosa estructura burocrática al servicio del poder.

Indicó que es indispensable aplicar una política de austeridad, junto con el combate a la corrupción, lo que permitirá contar con presupuesto suficiente para promover el desarrollo y garantizar el bienestar de todos.

El Plan de Austeridad Republicana informó, contempla ahorrar y reasignar a la inversión pública, cuando menos, el 10 por ciento del presupuesto. El ahorro que proponemos significa reducir a la mitad los sueldos de los altos funcionarios públicos.

“En 2015, sólo el presidente Barack Obama ganaba más que los altos funcionarios públicos de México, pero es de subrayar que los ministros de la Suprema Corte, los consejeros de la Judicatura, y el presidente del Tribunal Electoral de México,  obtenían más que los presidentes o primeros ministros de Canadá, Alemania, Suecia, Reino Unido, Japón, Sudáfrica, Chile, Brasil o Italia”, explicó.

La otra gran oportunidad de liberar fondos para el desarrollo, prosiguió, se encuentra en obtener ahorros en todas las compras de bienes y servicios que realiza el gobierno.

En febrero de 2012, hasta la misma Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), aseguró que si el gobierno de México fuera capaz de mejorar sus procesos de compra podría ahorrar 120 mil millones de pesos.

Se ahorrará, añadió dejando de comprar vehículos, aviones y helicópteros. Se venderá el avión presidencial y toda la flotilla de aviones y helicópteros del gobierno al servicio de los altos funcionarios públicos; sólo se mantendrán los dedicados a la atención médica, la seguridad y la protección civil. El presidente de la República viajará por tierra y en vuelos de líneas comerciales, afirmó.

“De igual manera se eliminarán erogaciones superfluas y habrá ajustes en gastos de operación y publicidad (rentas, oficinas, remodelaciones, difusión, viajes, sistemas de comunicación y cómputo). Se limitarán los viajes oficiales al extranjero, así como las comitivas, pasajes y viáticos. Se cancelarán las pensiones de los ex presidentes. En este caso, no sólo se trata de cuánto se ahorrará, sino de abolir una canonjía que ofende a la mayoría de los mexicanos”, enfatizó.

En conclusión, estoy convencido que, así como abolir la corrupción significará toda una revolución social pacífica, la austeridad republicana se convertirá en ejemplo de rectitud, moralidad y en la principal fuente para financiar el desarrollo, destacó.

Expuso que “hay de dónde echar mano: la Estela de Luz, un solo proyecto del gobierno de Calderón, costó 650 millones de pesos, más de lo planeado originalmente; y las obras públicas durante la administración de Peña han sido infladas a más del doble de su costo real”.

Sobre el cuarto punto, explicó, es lograr el renacimiento económico y social de México, lo cual se puede lograr con solo liberar fondos para el desarrollo con un manejo honesto y austero del presupuesto, nos permitirá mantener equilibrios macroeconómicos y evitar crisis en el ámbito fiscal o financiero.

Redondeó que su propuesta consiste en aplicar una política de cero endeudamiento y baja inflación, aparejada a una estrategia de crecimiento para promover el empleo y el bienestar.

“El desarrollo, a diferencia de lo que han venido postulando y haciendo los tecnócratas del neoliberalismo, no sólo depende de una adecuada política monetaria, de control de la inflación y de disciplina fiscal, también se necesita de crecimiento económico para mejorar las condiciones de vida y de trabajo”, indicó.

Dio a conocer que los recursos obtenidos por el combate a la corrupción y por el Plan de Austeridad Republicana se destinarán a los siguientes programas:

1. El rescate del campo, su importancia socio cultural y la autosuficiencia alimentaria; 2.El rescate del sector energético y su utilización como palanca del desarrollo, así como  y  3. Política de crecimiento y generación de empleos.

La quinta gran idea, señaló es hacer realidad el Estado de Bienestar, es obvio que primero debe crearse la riqueza y luego distribuirse. No puede repartirse lo que no se tiene.

“Vuelvo a proclamar: por convicción, humanismo y por el bien de todos, primero los pobres. Solo con una sociedad justa lograremos el renacimiento de México. El país no será viable si persisten la pobreza y la desigualdad. Es un imperativo ético, pero no solo eso, sin justicia no hay garantía de seguridad, ni de tranquilidad ni de paz social”, comentó.

Admitió que el Estado –en cualquier parte del mundo – es fundamental para el bienestar de la población y, en un país como México con tantas desigualdades, resulta indispensable para la supervivencia de muchos. “Al Estado le corresponde atemperar las desigualdades sociales. No es posible seguir desplazando a la justicia social de la agenda de gobierno”.

Insistió que el Estado debe alentar con decisión el desarrollo social en dos vertientes: por un lado, impulsar el crecimiento económico y la creación de empleos para mejorar los ingresos de la gente. Ello redundará en mejor educación, salud y calidad de la vida en general.

Por otro lado, agregó, en tanto se logra alcanzar ese nivel de desarrollo, y dada la situación de pobreza en que vive la mayoría de los mexicanos, el Estado debe garantizar satisfactores básicos de bienestar.

Anunció que su propuesta “consiste en establecer un Estado de Bienestar, igualitario y fraterno, para garantizar que los pobres, los débiles y los olvidados encuentren protección ante incertidumbres económicas, desigualdades sociales, desventajas y otras calamidades, donde todos podamos vivir sin angustias ni temores”.

El sexto planteamiento, describió, consiste en Sociedad segura y enfatizó: la actual situación de inseguridad y violencia es producto, en buena medida, de la desatención a los jóvenes, a los que se les ha cancelado el futuro, pues no han tenido oportunidades de trabajo o de estudio, y solo les han dejado el camino de las conductas antisociales.

“Sin embargo, los gobiernos neoliberales y las élites del poder ni siquiera aceptan que la pobreza y la falta de oportunidades de empleo y bienestar originaron el presente estallido de odio y resentimiento. Y, como es obvio, tampoco les importa atender las causas del problema. Por el contrario, en una especie de enajenación autoritaria, pretenden resolverlo con medidas coercitivas, enfrentando la violencia con la violencia”, alertó.

Andrés Manuel López Obrador indicó que la solución de fondo, la más eficaz, pasa por enfrentar el desempleo, la pobreza, la desintegración familiar y la pérdida de valores y por la incorporación de los jóvenes al trabajo y al estudio.

“Además de atender las causas de fondo es necesario llevar a la práctica lo siguiente: no permitir la corrupción en corporaciones policiacas o militares, en ministerios públicos, juzgados y en otras instancias de seguridad pública y de procuración de justicia; mayor profesionalismo para el combate a la delincuencia, porque se trata de inteligencia, no de fuerza; así como de mucha coordinación y perseverancia”, indicó.

Ante los asistentes, anunció la séptima gran idea: hacer posible una república amorosa, ya que la decadencia que se padece es producto tanto por la falta de oportunidades de empleo, estudio y otros satisfactores básicos, como por la pérdida de valores culturales, morales y espirituales.

“Por eso mi propuesta para lograr el renacimiento de México tiene el propósito de hacer realidad el progreso con justicia y, al mismo tiempo, auspiciar una manera de vivir sustentada en el amor a la familia, al prójimo, a la naturaleza, a la patria y a la humanidad”, abundó.

Explicó que cuando habla de una república amorosa, con dimensión social y grandeza espiritual propone regenerar la vida pública de México mediante una nueva forma de hacer política, aplicando en prudente armonía tres ideas rectoras: la honestidad, la justicia y el amor.

Honestidad y justicia para mejorar las condiciones de vida y alcanzar la tranquilidad y la paz pública; y el amor para promover el bien y lograr la felicidad, concluyó.

En la sesión de preguntas y respuestas, Andrés Manuel López Obrador evitó opinar sobre los candidatos Donald Trump y Hilary a la presidencia de Estados Unidos, porque no quiere que después ellos opinen sobre las elecciones del 2018. “Si me meto, luego van a opinar y es mejor que mantengamos el principio de la no intervención, y de la autodeterminación de los pueblos”.

Pidió no dejarse llevar por las apariencias, porque siempre en procesos electorales se exagera, hay  excepciones, pero en todas las partes del mundo se finge, no se actúa con autenticidad, hay quienes dicen que en el flanco izquierdo se debe de actuar pensando en tomar el violín con la izquierda para tocarlo con la derecha, pero también puede ser al revés.

 En otro tema, dijo que MORENA tiene que ganar la Presidencia de la República, pero también la mayoría en el Congreso de la Unión para lograr que se cumplan los beneficios de la gente.

Al preguntar los asistentes sobre la opinión de las acciones que ha llevado a cabo los integrantes de la CNTE en su lucha para derogar la reforma educativa, López Obrador contestó que nadie protesta por gusto, si se atiende el problema, no se afecta a terceros y señaló que el gobierno de Peña fue quien provocó el conflicto con los maestros por la llamada reforma educativa.

La reforma educativa es un mecanismo para someter al magisterio, además es una recomendación de los organismos financieros internacionales, afirmó al preguntar ¿qué si es sensato hablar de una reforma educativa sin la participación de los maestros?

Manifestó que los maestros no están en contra de la evaluación, solo que debe de ser pedagógica, no para someter nadie y por ello es necesario que haya diálogo entre los profesores y las autoridades, revisar las leyes, como lo hizo Enrique Peña en la Ley de 3 de 3.

Dijo que el próximo presidente que salga de las filas de MORENA utilizará un método democrático en el gobierno para modificar las reformas estructurales como la energética, es decir, se consultará a los ciudadanos sobre los temas y sostuvo que acatará la decisión lo que el pueblo decida, pero su opinión es que no se debe de dejarse de utilizar al sector energético como palanca del desarrollo.

Sobre la pregunta qué opina acerca del sistema nacional anticorrupción, López Obrador respondió que es pura simulación, porque se tendría que actuar en otra forma.

Denunció que en el gobierno de Peña, Pemex va a comprar y vender la gasolina, porque se otorgaron permisos para importar la gasolina, de hace seis meses a la fecha, sobre todo tres empresas que van a distribuir el hidrocarburo, que será un negocio de 500 mil millones de pesos, tiene una utilidad de cerca de 80 mil millones de pesos y la gente ni siquiera sabe para qué era la reforma energética.

Al preguntar los asistentes qué si tendría la intención de actuar penalmente en contra del actual Ejecutivo, el presidente del CEN de MORENA respondió que no, porque no es venganza, es justicia, no se va a meter en la persecución de nadie, se va a gobernar con buenos ejemplos y se le dirá a los políticos corruptos que cambiaron las reglas, se acabó la robadera, se pondrá orden.

Aseguró que el problema no son las instituciones en México, sino la corrupción que tienen las personas que están al frente de las instituciones. Indicó que la única diferencia entre los priistas y los panistas de arriba es que los priistas son corruptos y cínicos, y los panistas son corruptos e hipócritas.

Recordó la operación de recambio que hicieron el PAN en el 2006 y el PRI en el 2012 y de facto existe una alianza entre el PRI y el PAN, porque no quieren un cambio y si se modifica la ley para que haya una segunda vuelta en las elecciones, se unirá el PRIAN.

Sostuvo que la corrupción actual es superior a la que se registraba en antaño, y puso de ejemplo que la riqueza de Carlos Salinas no tiene comparación, porque Porfirio Díaz era un tirano honrado, nunca se le conoció bienes, pero Salinas tiene muchas acciones en distintas empresas, pero no a su nombre, es cosa de preguntar cómo es que vino aquí, y se mueve en avión privado, de dónde, anda por todo el mundo, dándose la gran vida.

Planteó que el Banco de México tiene que seguir siendo independiente, pero se tiene que ocupar del crecimiento económico, no solo controlar la inflación, y se garantizaría que la economía actuará con libertad, que haya equilibrios.

Adelantó que pronto dará a conocer su propuesta para que no quede duda que sabe cómo se puede sacar al país y dijo que a formula es combate a la corrupción, austeridad para liberar fondos al desarrollo y garantizar el bienestar, la tranquilidad del pueblo.

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