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MORENA ¿Qué sigue?

Movimiento o partido

A LOS INTEGRANTES DEL MOVIMIENTO REGENERACIÓN NACIONAL

 

 Conscientes del gran interés que ha despertado entre los miembros y simpatizantes del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) el futuro de nuestra organización y, en particular, la decisión que debe tomarse sobre si MORENA se mantiene como asociación civil o se convierte en partido político, consideramos importante abrir el debate público para que, entre todos y desde abajo, resolvamos lo que más convenga.

Con el propósito de facilitar el debate y la libre determinación entre los delegados a los Congresos Distritales para decidir si MORENA se convierte en partido político o no, se ha solicitado a diez miembros del consejo consultivo para dar una opinión fundamentada sobre las ventajas y/o desventajas que tendría tomar cualquiera de las dos posturas; 3 a favor de Partido y 3 a favor de mantenerse como movimiento, procurando la misma extensión para ambos puntos de vista.

Conviene informar que la discusión sobre este tema se tuvo que adelantar porque la ley vigente establece que sólo en el mes de enero del próximo año, debe notificarse al IFE la solicitud de creación de nuevos partidos políticos.

Continuar leyendo…

1. Convocatoria al Congreso Nacional de MORENA

     1.1 Anexo convocatoria detalle distrital

 

2. Proyecto de Estatuto del Movimiento Regeneración Nacional

 

3. Declaración de principios de MORENA

 

4. Programa del Movimiento Regeneración Nacional

 

5. Ubica tu congreso distrital

 

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AMLO-ZOCALO-09 SEP 2012-2
Boletines, Comunicados,

No reconozco a Peña como presidente legítimo de México

Amigas y amigos:

Primero agradecerles por su presencia, apoyo y respaldo. Están aquí de todo el país, mujeres y hombres que vienen por su voluntad, por sus convicciones.

Aquí, no hay acarreados.

Les agradezco su presencia en estos momentos, en estos tiempos definitorios, muy importantes.

Como todos sabemos, el Tribunal Electoral decidió validar la elección presidencial, a pesar de las evidentes violaciones a la Constitución y a las Leyes.

Muy poco tengo que decir sobre lo torcido del proceso electoral, porque casi todo es de dominio público. Si acaso subrayo, aunque tampoco es novedad, que se violó el artículo 41 de la Constitución que establece que las elecciones deben ser libres y auténticas.

El distintivo de esta contienda fue el uso del dinero a raudales para comprar millones de votos. En los hechos, el candidato del PRI rebasó por mucho, los topes de gastos de campaña que establece la ley y, aunque se demostró el uso de dinero de procedencia ilícita, prevaleció el cinismo y la impunidad.

Tampoco hubo equidad en la actuación de los medios de comunicación. Por el contrario, la mayoría de los periódicos, la radio y, sobre todo, la televisión, en especial Televisa y Milenio, se convirtieron en los principales patrocinadores de Peña Nieto.

Ante estas violaciones, las autoridades electorales se hicieron de la vista gorda. Los Consejeros del IFE y los Magistrados del Trife demostraron que son personajes sin convicciones, acomodaticios, seleccionados a modo para formar parte del engranaje del régimen antidemocrático que predomina.

Se podrá replicar que esto ya lo sabíamos y que, a pesar de ello, decidimos participar en la contienda. Sin embargo, puedo argumentar, ese es mi punto de vista y respeto otras opiniones, que siempre debe intentarse la transformación por la vía pacífica y electoral. Respeto otros puntos de vista, pero no considero a la violencia como alternativa.

Pienso que la violencia produce más sufrimiento y se terminan imponiendo con mayor facilidad quienes no tienen la razón, pero cuentan con el aparato de fuerza para reprimir. La violencia, que se oiga bien y que se oiga lejos, en vez de destruir al régimen autoritario lo perpetúa y eso no lo queremos.

Al mismo tiempo, mantengo la convicción de que, aún en condiciones difíciles, adversas, enfrentando a los poderes más siniestros, se pueden lograr cambios profundos, siempre y cuando exista una voluntad colectiva, dispuesta a ejercer a plenitud sus derechos y a no permitir ningún régimen de opresión. Sostengo, esa es mi creencia, fe y convicción, que cuando el pueblo decide ser dueño y constructor de su propio destino, no hay nada ni nadie que pueda impedirlo.

Pero también estoy consciente y quisiera que todos llegáramos a esa conclusión. Este proceso virtuoso de toma de conciencia y participación ciudadana, no es fácil de lograr. Lleva tiempo, requiere de mucho trabajo educativo con la gente y de predicar con el ejemplo; exige temple, convicciones y perseverancia.

Quienes estamos en esta causa, debemos saber que llegar al gobierno para mantener el régimen dominante es relativamente fácil, pero el triunfo de la justicia sobre el poder implica fatigas y confrontación política. Los procesos de cambios estructurales suelen ser lentos y complicados, pero son indispensables y gloriosos.

Basta con recordar la historia: Hidalgo proclamó la abolición de la esclavitud y ese anhelo de justicia se hizo realidad un siglo después. Las reformas liberales se consumaron luego de 30 años de cruentas luchas internas y de invasiones extranjeras. En 1910, Francisco I. Madero convocó al pueblo a la Revolución para derrocar a la dictadura porfirista con el lema del Sufragio Efectivo y, aún cuando se avanzó en la atención de demandas sociales, todavía no hay democracia en México.

De modo que no es sencillo lograr una transformación pacífica y profunda como la que nosotros queremos y necesita el país. Hay que enfrentar intereses creados muy poderosos que se oponen de manera rotunda a perder sus privilegios.

Los defensores del régimen de corrupción imperante, como lo vimos en las recientes elecciones, utilizan todo su poderío: sus medios de comunicación, sus relaciones de complicidad y, sobre todo, cuantiosos recursos económicos. A esa prepotencia hay que agregar, y eso es lo que más les ayuda, el atraso político y la pobreza extrema que se padece en el país.

Tenemos que aceptar que todavía hay muchos mexicanos, de todas las clases sociales, susceptibles al engaño y a la manipulación. Están, por ejemplo, y lo digo de manera respetuosa, quienes en las pasadas elecciones decidieron no apoyarnos porque creen en las vulgaridades y calumnias que difunden de nosotros los voceros de los dueños de los medios de información.

Sin embargo, no fue la desorientación lo que más influyó para impedir el cambio de régimen; en esta ocasión, lo determinante fue el uso del dinero para traficar con la pobreza de la gente.

Ya hemos visto cómo Peña Nieto, con sus patrocinadores y cómplices, obtuvieron la mayoría de los votos en el medio rural y en las colonias más pobres y marginadas de las ciudades.

No se trata de juzgar a quienes por necesidad venden su voto. La perversidad es de aquellos que, valiéndose del hambre y de la miseria, compran la voluntad de los desposeídos.

Esta es, sin duda, la mayor inmoralidad que se registró durante la elección presidencial y, al mismo tiempo, este es el gran desafío que tenemos por delante, porque si no hacemos nada para contrarrestar esta práctica inhumana y corrupta, nunca habrá una auténtica democracia en nuestro país.

Permitir a los poderosos que, encima de empobrecer al pueblo, se beneficien electoralmente de sus carencias, es aceptar que se instaure un sistema de esclavitud moderna en el que, entre más miserable y debilitado se mantenga al pueblo, menos esfuerzos serán necesarios para oprimirlo. En otras palabras, tolerar este retroceso significa dejar que los pobres se conviertan en peones y que haya amos que les compren su libertad.

Enfrentar esta infamia es una razón más para seguir adelante. Aquí es oportuno recordar que luchamos por ideales, no por cargos. Por más que nos haya dolido este nuevo fraude, no debe haber motivo para el desaliento y la rendición. Por el contrario, debemos sentirnos orgullosos de tener la encomienda de regenerar la vida pública y lograr el renacimiento moral de México.

Además, hay que tomar en cuenta que, en poco tiempo, hemos avanzado mucho. Nuestro movimiento ha contribuido a cambiar la mentalidad de amplios sectores del pueblo de México. Hemos puesto al desnudo al actual régimen con sus formas de control y manipulación. Se ha hecho evidente que el PRI y el PAN representan lo mismo. Que no hay diferencia entre Elba Esther Gordillo, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Diego Fernández de Cevallos, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. ¿Hay diferencias?

Ahora se sabe más sobre los que verdaderamente mandan y hay más claridad sobre su proceder y sobre su avaricia.

Esto ha sido, estimo, la mayor aportación social y política de nuestro movimiento. Tengamos presente que no se puede cambiar lo que no se conoce y también pensemos que lo que bien se comprende, difícilmente se olvida.

Fruto de este trabajo de concientización ha sido el despertar de muchos ciudadanos de las clases medias, que en las pasadas elecciones por primera vez nos dieron su respaldo. Aquí aprovecho para mandarles el mensaje de que nunca traicionaremos su confianza.

Somos testigos, también, del surgimiento del movimiento estudiantil de nuestro tiempo, el #YoSoy132.

Estos jóvenes han sabido estar a la altura de las circunstancias, han levantado el orgullo de muchos otros y les han dado poderosas razones para luchar por el derecho a la información, la justicia y por la democracia. Es un movimiento limpio, auténtico, independiente y creativo, un movimiento estudiantil, un movimiento de los jóvenes, al grado que podemos proclamar que ya se tiene relevo generacional y eso no es poca cosa.

Abro un paréntesis para reconocer que hubo ciudadanos de todos los sectores que nos ayudaron a convencer a empresarios y a integrantes de clases medias, que debido a las campañas de desprestigio, mantenían una mala imagen de nosotros. Solo menciono, por no poder hablar de todos, a Alfonso Romo, Demián Bichir, León Larregui, Epigmenio Ibarra, Luis Mandoki, Manuel Clouthier, Dolores Heredia, Tomás López Rocha, Paco Ignacio Taibo, Lorenzo Rojas Guzmán y María Antonieta Laso.

También va a quedar para la historia el gabinete que presentamos, por la honestidad y experiencia de las personas que propusimos: Marcelo Ebrard, Rogelio Ramírez de la O, Juan Ramón de la Fuente, Claudia Sheinbaum Pardo, Javier Jiménez Espriú, Fernando Turner, Adolfo Hellmund López, María Luisa Albores, René Drucker Colín, Víctor Suárez Carrera, Sergio Rodríguez Cuevas, José Agustín Ortiz Pinchetti, Genaro Góngora Pimentel, Miguel Torruco Marqués, Raquel Sosa Elízaga, Bertha Elena Luján Uranga, Bernardo Bátiz Vázquez, Manuel Mondragón y Kalb, Elena Poniatowska Amor, Jorge Eduardo Navarrete López y el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

En contraste, para que se vea la diferencia, ya estamos viendo que en el gobierno de Peña Nieto ocuparán los puestos más altos, los hombres y las mujeres del más bajo nivel moral.

Pero, sobre todo, agradezco a los cerca de 16 millones de mexicanos, que expresaron con su voto su firme decisión de abolir el actual régimen de corrupción, injusticias y privilegios. Estoy seguro que, aún con los resultados oficiales, están satisfechos por haber actuado con dignidad y decoro, y no formar parte del mundo de la simulación y del conservadurismo.

A todos, hombres y mujeres de México, a todos los que participan en este movimiento les digo que nadie se desanime, que no debemos decir adiós a la esperanza.

Tengo elementos para afirmar que el actual régimen está en su fase terminal, ya caducó; carece de consenso. La mayoría de los mexicanos no lo respalda, aunque muchos no lo expresen abiertamente. Baste decir que a pesar de tratarse del supuesto regreso del PRI a Los Pinos, la gente no festejó; al contrario, hay duelo nacional. El pueblo tiene un instinto certero y sabe que por desgracia nada bueno se puede esperar, que continuará el empobrecimiento, la corrupción, la inseguridad y la violencia.

A los hombres del régimen solo les queda el dinero y el aparato de manipulación y de fuerza. Pero el dinero no lo es todo, no es Dios, deja de dominar en la medida en que la gente va tomando conciencia. Ahí está el ejemplo de millones de pobres que, a pesar de sus necesidades, no vendieron su voto.

Asimismo, el control que ejercen los potentados a través de los medios de comunicación es, cada vez, menos determinante. El caso Peña Nieto es un ejemplo; pensaron que bastaba con la publicidad, con lo mediático, y no les resultó, tuvieron que recurrir a la compra de voluntades.

Y, en cuanto al uso de la fuerza, es cosa de no caer en ninguna provocación, no dar pretextos para que los violentos nos acusen de violentos, no caer en ninguna provocación, porque éstos son halcones, especialistas en la provocación y en reprimir a los ciudadanos. Eso lo tenemos que tener muy presente: nuestro movimiento ha sido, es y seguirá siendo pacífico. Y también debe quedar claro que un dirigente puede poner en riesgo su vida, pero no tiene el derecho de poner en riesgo la vida de los demás y no olvidar lo que dijo Talleyrand a Napoleón: “Las bayonetas sirven para todo, menos para sentarse en ellas”.

De modo que, ánimo amigas y amigos, es poco lo que falta. Uno, dos, tres, seis años, una década, son como un suspiro, representan un abrir y cerrar de ojos en la historia nacional.

Quienes luchamos por una transformación que servirá a varias generaciones, debemos aprender a medir el tiempo de un modo distinto. No nos debe preocupar tanto cuanto dure consumar la obra de transformación. Lo importante es no dejar de caminar hacia ese ideal. Si tenemos la fuerza necesaria para resistir, veremos el triunfo de nuestra causa y, en cualquier circunstancia, habremos ayudado mucho a quienes vienen detrás de nosotros para lograr el cambio anhelado.

Amigas y amigos:

Por estar concentrado en la defensa de nuestro juicio de inconformidad para demandar la invalidez de la elección presidencial, no respondimos a las interrogantes en cuanto al futuro de nuestro movimiento, pero ahora es el momento de hablar sobre lo que sigue. Empiezo con lo obvio, diciendo que lucharemos toda la vida hasta alcanzar el objetivo superior de transformar a México.

Con mucha claridad, hace unos días expresé mi rechazo al fallo del Tribunal Electoral que declaró válida la elección presidencial. Dije que nunca vamos a jugar el papel de paleros del régimen antidemocrático. Por el contrario, lo decimos con franqueza, así como ellos se esmeran en mantener el régimen de corrupción, nosotros estamos empeñados en abolir ese régimen de corrupción, de injusticias y de privilegios y no vamos a dar tregua ni vamos a otorgar ninguna ventaja.

Considero que haríamos mal en darle vuelta a la página, como si nada hubiese pasado. Sería tanto como prestarnos para dejar cancelada, en los hechos, la vía democrática. Tenemos que pensar que en todos nuestros actos tienen que estar presentes los jóvenes, las nuevas generaciones, no tenemos nosotros derecho a cancelar el futuro de millones de mexicanos. Debemos dejar siempre a salvo el derecho de las nuevas generaciones a vivir con justicia y dignidad.

En consecuencia, reitero, no voy a reconocer a Peña Nieto como presidente legítimo de México.

Esta postura forma parte, como aquí se ha dicho, del plan de desobediencia civil, que incluye el compromiso de seguir luchando bajo el principio de la no violencia, sin caer en provocaciones, sin afectar a terceros y, sobre todo, de oponernos por medios pacíficos a la aplicación de las llamadas reformas estructurales como la pretendida reforma laboral, la fiscal, la energética y todas aquellas medidas que se tomen en contra de los intereses del pueblo y de la nación.

También debe quedar de manifiesto que vamos a proteger a los jóvenes, a los luchadores sociales y a cualquier ciudadano u organización que padezca del acoso del régimen autoritario. No permitiremos la violación de los derechos individuales y colectivos de los mexicanos.

Vamos a seguir trabajando en el fortalecimiento del Movimiento Regeneración Nacional, MORENA. El día de hoy, se ha dado a conocer la convocatoria para elegir a los órganos de dirección en los estados, así como al Consejo y al Comité Ejecutivo Nacional de MORENA.

Además, en los congresos distritales que se celebrarán a partir del día 12 de septiembre, entre todos decidiremos, desde abajo, de manera democrática, si MORENA continúa como asociación civil o se constituye en partido político. En lo que a mí respecta, voy a participar el 15 de septiembre como delegado efectivo en la asamblea donde me corresponde, en Copilco, de esta ciudad.

Invito a todos a que sean parte de los delegados que participaremos en los 300 congresos distritales que se llevarán a cabo en todo el país. También informo que asistiré del 10 de octubre al 11 de noviembre a los 32 congresos estatales y, desde luego, estaremos presentes en el congreso nacional que celebraremos el 19 y 20 de noviembre.

De modo que lo primero será consolidar la organización interna de MORENA, manteniendo el carácter de movimiento amplio, plural e incluyente. Es decir, MORENA continuará siendo un espacio abierto a todos los ciudadanos, a todas las corrientes de pensamiento y a todas las clases sociales.

MORENA seguirá sembrando ideas y haciendo conciencia. Fortaleciendo valores culturales, morales y espirituales. En esta nueva etapa se pondrá énfasis en la formación política de los jóvenes. Se mantendrá el periódico Regeneración y se continuarán usando las redes sociales para difundir nuestro proyecto, fijar posiciones y contrarrestar la propaganda de los medios de información al servicio del régimen.

Con MORENA defenderemos a los que sufren injusticias, a los más pobres y necesitados, protegeremos a los débiles y cuidaremos el patrimonio nacional, herencia de las futuras generaciones. Y hay algo en especial que evitaremos con toda nuestra fuerza: la privatización del petróleo. Adelanto que nos opondremos a cualquier reforma al artículo 27 Constitucional, con la pretensión de entregar el petróleo a particulares, nacionales y extranjeros.

Amigas y amigos:

En lo que a mí corresponde, en esta nueva etapa de mi vida, voy a dedicar toda mi imaginación y trabajo a la causa de la transformación de México. Lo haré desde el espacio que representa MORENA, por esta razón me separaré de los partidos del movimiento progresista.

No se trata de una ruptura, me despido en los mejores términos. Me separo de los partidos progresistas con mi más profundo agradecimiento a sus dirigentes y militantes.

Agradezco todo el apoyo que recibí de militantes y dirigentes del partido Movimiento Ciudadano, antes Convergencia.

Estoy obligado a decir que en los momentos más difíciles, siempre contamos con el respaldo decidido de militantes y dirigentes del Partido del Trabajo, del PT, en particular, de su dirigente, Alberto Anaya.

Agradezco, en especial, a los militantes y dirigentes del PRD, partido en el que me tocó participar desde su fundación, del cual fui dirigente nacional, y en el que milité durante estos últimos 23 años. Tengo en el PRD muchos amigos, que en todo momento me dieron su confianza y respaldo y, en correspondencia, considero que les di lo mejor de mí y los representé con entrega y dignidad. Estamos a mano y en paz.

Estoy seguro que esta decisión ayudará a renovar y a fortalecer al movimiento progresista. Además, siempre que se trate de la defensa del pueblo, siempre que se trate de defender el patrimonio nacional y de luchar por la transformación del país, por estas causas superiores, estaremos dispuestos a caminar juntos y llegaremos a acuerdos para actuar como una sola organización.

Amigas y amigos:

Iniciamos una nueva etapa. Vamos a recomenzar, porque así lo exigen las circunstancias. Hagámoslo con el mismo entusiasmo de siempre. Sigamos despertando y organizando a los ciudadanos.

Cuando me preguntan qué es MORENA, y me piden que lo diga de manera breve, digo que MORENA es organizar, concientizar, defender al pueblo y a la nación. Eso es MORENA.

Que no nos angustie y detenga el qué dirán nuestros adversarios. Lo más importante es sentirnos bien con nosotros mismos, con nuestras conciencias y con el prójimo.

Comparto con ustedes mi experiencia, que es semejante a la de muchos otros luchadores sociales, muchos luchadores sociales que hay en nuestro país.

Llevamos años batallando, trabajando con intensidad, avanzando y recibiendo reveses. Hemos aprendido que, aún en condiciones difíciles y adversas, con el predominio del régimen antidemocrático, se va avanzando en la creación de conciencia, en la organización del pueblo y en la conquista de espacios políticos.
Se van logrando victorias parciales.

Una prueba de ello, por solo poner un ejemplo, es el triunfo del movimiento progresista en Tabasco. Es memorable que este año, a pesar del caudal de dinero utilizado para la compra de votos y otras trampas, el pueblo de mi tierra, lo digo con mucho orgullo, el pueblo de mi agua dijo basta y se pudo ganar la gubernatura del estado, luego de 80 años ininterrumpidos de gobiernos priistas. Sí se puede.

Esta experiencia es, repito, una prueba de que se pueden ir avanzando y obteniendo victorias parciales, al mismo tiempo que se van creando las condiciones para alcanzar el hermoso ideal de ver triunfar la justicia sobre el poder.

La fórmula es luchar, resistir, no claudicar, avanzar, caer y levantarse, recomenzar y así, hasta la victoria final.

Todo depende de no perder la fe, de no desmoralizarse, de comprender que los procesos de transformación son tardados, pero sublimes; hacernos a la idea de asumirlos como forma de vida, porque hasta en lo personal producen dicha y grandeza. Es decir, podemos ser felices si dedicamos nuestra existencia a procurar el bienestar y la felicidad de otros. Además, la vida es demasiado corta para desperdiciarla en cosas que no valen la pena.

Amigas y amigos:

Créanme que estoy consciente de la molestia, del coraje, el desánimo, la impotencia, del dolor y de los malestares del alma que sienten millones de mexicanos luego de este nuevo fraude electoral. Pero debemos superar todas estas tristezas y decepciones, pensando que nada es en vano, hasta en las peores circunstancias, nuestra labor significa limpiar el camino a las futuras generaciones, a nuestros hijos, a nuestros nietos; es promover la aurora, la llegada de una nueva vida, de una patria nueva, del reino de la justicia y del humanismo.

Y a los dirigentes sociales y políticos de nuestro movimiento, les recuerdo que debemos guiarnos por valores más elevados, mucho más elevados que nuestros propios intereses personales. Aunque a algunos les pueda parecer una utopía, la forma en cómo pensamos y lo que hacemos, recuerdo que nada se puede hacer sin ideales.

Cuando pensemos que no se puede, recordemos que Hidalgo enseñó que “el pueblo que quiere ser libre lo será, que el poder de los reyes es demasiado débil cuando gobiernan contra la voluntad de los pueblos”.

Y cuando no tengamos lo suficientemente claro el por qué estamos en esta lucha, no olvidemos las palabras de Morelos, cuando les dijo a sus allegados: “Quiero que hagamos la declaración de que no hay otra nobleza que la de la virtud, el saber, el patriotismo y la caridad; que todos somos iguales, pues del mismo origen procedemos; que no haya privilegios ni abolengos.

Que todo el que se queje con justicia tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario.

Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben de ser tales a que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.

Que se eduque a los hijos del labrador y del barretero, como a los del más rico hacendado y dueño de minas”.

Y cuando necesitemos fortalecer nuestras convicciones, emulemos a Juárez cuando decía “que el enemigo nos venza o nos robe, si tal es nuestro destino; pero nosotros no debemos legalizar un atentado entregándole voluntariamente lo que nos exige por la fuerza”.

Y cuando nos falte idealismo, pensemos en ese extraordinario luchador social, Ricardo Flores Magón, que decía: “Cuando muera, mis amigos quizá escribirán en mi tumba: ‘aquí yace un soñador’, y mis enemigos: ‘aquí yace un loco’. Pero no habrá nadie que se atreva a estampar esta inscripción: ‘aquí yace un cobarde y un traidor a sus ideales’”.

Por todas estas consideraciones, aquí, en el Zócalo, corazón político y cultural de la República, decimos a los cuatro vientos que no claudicaremos. Que con la misma fe de siempre, vamos de nuevo a entregarnos al fecundo trabajo de despertar a los que faltan, para que todos juntos logremos el renacimiento de México.

Antes de terminar, quiero preguntarles: ¿Vamos adelante? ¿Vamos a seguir luchando?

¡Viva México!

¡Viva México!

¡Que reviva México!

…..

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Comunicados,

Plan de Desobediencia Civil

Presentación del Plan de Desobediencia Civil durante la asamblea informativa del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en el Zócalo de la Ciudad de México

 

El Movimiento de Regeneración Nacional es la mayor y más consistente organización de la izquierda en la historia de México. MORENA es un movimiento plural e incluyente que lucha por el cambio verdadero con métodos pacíficos y a través de la sociedad.

Y aquí, en el Zócalo, desde el corazón de México, Morena dice alto y fuerte, para que se oiga, que seguiremos luchando en defensa del pueblo y del país, que MORENA sigue en pie, que Morena no se va a rendir, que nunca vamos a claudicar…

1.- Frente a la decisión del Tribunal electoral de convalidar el fraude de las pasadas elecciones presidenciales, MORENA declara que no reconoce a Enrique Peña Nieto como presidente de México. MORENA rechaza tajantemente la imposición.

Esta decisión es el sustento moral de nuestra desobediencia como ciudadanos, al gobierno ilegítimo.

2.-En el uso de sus derechos, MORENA elige el terreno en el que va a actuar. Y ha decidido recurrir a la desobediencia civil: una forma de acción colectiva no violenta por medio de la cual los ciudadanos se movilizan de manera concertada con el propósito de denunciar decisiones arbitrarias, leyes injustas o acciones ilegales, exigiendo al gobierno y sus instituciones que las rectifiquen. En este caso lo que se rechaza es la imposición de un presidente ilegítimo.

3.- La lucha de MORENA es y seguirá siendo ciudadana, democrática y pacífica.

4.- MORENA lucha por la plena independencia de nuestra patria. MORENA lucha por la regeneración del país. MORENA lucha por la felicidad del pueblo de México. Y siendo nuestra única mira el beneficio de la gente, las acciones de MORENA evitarán incomodar innecesariamente a los ciudadanos o dañar sus bienes.

5.- El régimen buscará por todos los medios satanizar y reprimir a nuestro movimiento. La organización y la disciplina de MORENA impedirán que caigamos en provocaciones. Los intentos del poder serán vanos, porque nuestra lucha es la de millones de mexicanos, porque nos asiste la razón, porque somos conscientes, porque estamos bien organizados.

6.- Somos guardianes de la soberanía, guardianes de los intereses del pueblo y de la nación, guardianes de nuestro territorio y nuestros recursos naturales. Y para defenderlos MORENA tendrá que recurrir a la resistencia y la desobediencia civil pacíficas. Y lo hará con el corazón caliente pero con la cabeza fría.

7.- El principal esfuerzo de MORENA en esta etapa se enfocará en reforzar la organización y la concientización del pueblo.

8.- En las pasadas elecciones, el PRI con la complicidad del PAN y su gobierno corrupto, compró votos y manipuló a los mexicanos más pobres. Permitir esta perversión es admitir una forma moderna de esclavitud política. Por eso MORENA orienta su trabajo a la concientización de los sectores marginados y empobrecidos, gente trabajadora, esforzada y combativa, pero ofendida, humillada y manipulada por el sistema

9.- Los medios de comunicación masiva son el pilar fundamental del régimen. Hay que contrarrestar sus campañas de exaltación de los autoritarios y corruptos y sus campañas de desprestigio de los que no transigimos ni con la corrupción ni con el autoritarismo. Y deberemos hacerlo con todos los instrumentos a nuestro alcance: comunicación directa, medios alternativos, redes sociales, radio y televisión comunitarias…

10.- La responsabilidad mayor de nuestro movimiento es la defensa de la nación y del pueblo mexicano y por ello nos hermanamos con todos los movimientos, todas las luchas, todas las causas que procuran la democracia, la equidad, la justicia…

En el marco de un Plan de Acción inmediato que va del día de hoy al 20 de noviembre, proponemos las siguientes acciones contra la imposición:

– Llevar a cabo acciones informativas y culturales en plazas públicas todos los fines de semana, para informar a la población sobre nuestro movimiento y exhibir las pruebas del fraude, mediante Expofraudes, festivales, debates en círculos de estudio.

– Promover el establecimiento de un Tribunal Popular Electoral para hacer un juicio alternativo sobre las elecciones pasadas. El Tribunal será nacional, pero el mismo ejercicio puede replicarse en los estados instalando Tribunales Populares contra el fraude y contra Peña Nieto, en diferentes en las plazas públicas.

– Rechazar activamente la inminente contrareforma  a la Ley Federal del Trabajo. Contrareforma que está en curso en el legislativo, y que fue negociada entre Calderón y Peña Nieto. El repudio podrá hacerse a través de cartas, desplegados y volanteo, pero también participando como Morena en acciones concertadas con otras organizaciones y movimientos que se oponen al golpe legislativo contra los derechos de los trabajadores.

– Unirse a las acciones el 29 de septiembre convocadas para por diversas organizaciones campesinas y civiles, con motivo del Día internacional por la defensa del Maíz y en rechazo a la ilegal autorización a la siembra de maíz transgénico.

– El 2 de octubre Morena realizará un acto para conmemorar el aniversario de la matanza de estudiantes en Tlatelolco, perpetrada por el priista Gustavo Díaz Ordaz en 1968, y para recordar lo que ha representado y representa el PRI para nuestro país.

– El 16 de octubre día Internacional del Derecho a la Alimentación jornada informativa en defensa de la economía popular y contra el aumento del precio de los alimentos.

– Porque la imposición tiene en los medios de comunicación su principal instrumento, Morena convoca a todos los ciudadanos y movimientos que se oponen a la manipulación mediática, a realizar una Campaña Nacional por la Democratización de los Medios de Comunicación. La campaña que deberá incluir un boicot a los noticieros de Televisa y de los medios afines al régimen político, se estructurará en torno a dos ejes:

a) Nuevas concesiones de radio y televisión para desmontar el monopolios de los medios electrónicos.

b) Internet gratuito para todos.

– El primero de diciembre, día en que Peña Nieto deberá tomar posesión, realizaremos actos contra su imposición en todas las plazas públicas del país.

– Porque la antidemocracia que priva en México debe ser conocida también fuera de nuestras fronteras, llevaremos a cabo una campaña de información en el extranjero, para informar sobre el fraude electoral y para dar a conocer el proyecto de MORENA. Para ello nos apoyaremos los comités de MORENA integrados en otros países.

– Para hacer posible la concertación de las actividades previstas en este Plan de Acción, se formará una Comisión formada por Jesusa Rodríguez, Margarita Castillejos y Emma Laura Manjarrez.

Al mismo tiempo, estableceremos un Centro de Comunicación que deberá servir para mejor coordinarnos internamente como Morena, pero también una red de redes sociales que nos permita interactuar y concertar acciones con otros movimientos.

¡Viva la resistencia civil pacífica!

¡Viva MORENA!

……

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la foto (6)
Boletines, Comunicados,

Presentación de los documentos básicos de MORENA: Sosa Elízaga

Mensaje de Raquel Sosa Elízaga en la asamblea informativa del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en el Zócalo de la Ciudad de México

Compañeras y compañeros:

Porque nos duele México, es que no podemos entregarnos al desánimo, ni a la rabia. Nuestro país ha sido entregado a los intereses más oscuros. Quienes hoy se exhiben como triunfadores en la magna contienda entre el poder, el dinero y el patriotismo no pueden tomar decisiones por [email protected] [email protected] Por eso actuaremos con inteligencia y firmeza. Seremos clamor de millares de voces; coro único y ejemplar de la resistencia, pero también el piso firme en el que andaremos todos hacia el cambio que anhelamos. A eso [email protected] convocamos.

Convocatoria a los congresos de MORENA

Durante los próximos dos meses, [email protected] cinco millones de [email protected] a MORENA: protagonistas del cambio verdadero, integrantes de la estructura electoral, miembros del consejo consultivo y del comité ejecutivo nacional de MORENA y miles de [email protected] libres, convencidos de la necesidad de una transformación profunda, radical de nuestro país, participaremos en acciones de desobediencia civil, al tiempo que tomaremos las decisiones fundamentales sobre el futuro de nuestro movimiento.

Un/a representante de cada sección y tres de cada municipio serán la base de los delegados a los congresos distritales. En ellos se decidirá el futuro organizativo de MORENA y se elegirán las coordinaciones que integrarán los congresos estatales. Estos se convertirán en consejos estatales y elegirán a su comité ejecutivo.

E inmediatamente después, [email protected] [email protected] [email protected] estatales se convertirán en [email protected] al Congreso Nacional que decidirá sobre nuestros documentos básicos y elegirá al consejo y al comité ejecutivo nacional de MORENA para los próximos tres años.

El tiempo apremia: a partir del 12 de septiembre deberán iniciarse los preparativos para llevar a cabo los congresos distritales. Los congresos estatales se realizarán entre el 10 de octubre y el 11 de noviembre. Y nuestro Congreso nacional se llevará a cabo los días 19 y 20 de noviembre. Para llevar a cabo esta hazaña organizativa se requerirá de la voluntad de [email protected], de nuestra capacidad organizativa, de nuestra experiencia y, sobre todo, de nuestra convicción de seguir adelante por el bien de México.

Nuestros documentos básicos

Como en todas las acciones que ha llevado a cabo MORENA, contaremos para este objetivo con los materiales de discusión y documentos preparatorios necesarios, que estarán a partir del día de hoy en nuestra página de internet: www.amlo.org.mx

Allí se difundirán argumentos  sobre el futuro de nuestra organización, es decir, sobre qué sigue para MORENA. Deberemos valorar las implicaciones de cada propuesta y aportar nuestros propios argumentos, en todo el país.

En nuestra página se difundirán también los proyectos de Declaración de Principios, Estatutos y Programa, sobre los que resolverá el Congreso Nacional. Deberemos hacer un esfuerzo por conocerlos, evaluarlos y hacer las propuestas necesarias para que se conviertan en la base cierta de nuestra acción futura.

El proyecto de Declaración de Principios se inicia con la consideración de que:

 No hay nada más noble y más bello que preocuparse por los demás y hacer algo por ellos, por mínimo que sea. La felicidad también se puede hallar cuando se actúa en beneficio de los otros: vecinos, compañeros de estudio o de trabajo, cuando se hace algo por la colonia, la colectividad, el pueblo o el país.

Estos actos nos reivindican como género humano, forman comunidad, construyen ciudadanía y hacen de este mundo un lugar un poco mejor.

En el México actual, la vida política e institucional está marcada por la corrupción, la simulación y el autoritarismo. A pesar de ello, millones de mexicanos trabajan a diario honesta y arduamente, practican la solidaridad y se organizan para acabar con este régimen caduco.

Con esas premisas, nació en 2010 el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), que busca la transformación democrática del país. Un cambio en lo político, económico, social y cultural. Esto se logrará imprimiendo principios éticos a nuestro movimiento y defendiendo los derechos humanos, la libertad, la justicia y la dignidad de todos.

 Por su parte, el proyecto de Estatutos compromete la organización de MORENA a partir de los siguientes fundamentos:

MORENA buscará la transformación del país por medios pacíficos, haciendo pleno uso de los derechos de expresión, asociación, manifestación y rechazo a las arbitrariedades del poder, garantizados por la Constitución;

A [email protected] integrantes de MORENA no los moverá la ambición al dinero, ni el poder para beneficio propio;

[email protected] miembros de nuestro movimiento buscarán siempre causas más elevadas que sus propios intereses, por legítimos que sean.

MORENA asume que el poder sólo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás;

MORENA luchará por constituir auténticas representaciones populares.

En MORENA no se permitirá ninguno de los vicios de la política actual: el influyentismo, el amiguismo, el nepotismo, el patrimonialismo, el clientelismo, la perpetuación en los cargos, el uso de recursos para imponer o manipular la voluntad de [email protected], la corrupción y el entreguismo.

En MORENA la participación será libre e individual, sin corporativismos de ninguna índole. No se reconocerán facciones, corrientes o grupos.

De MORENA quedarán excluidos aquéllos a quienes se prueben actos de corrupción, violación a los derechos humanos y sociales o actividades delictivas.

[email protected] miembros de MORENA no se subordinarán ni buscarán alianzas con representantes del régimen actual y de sus partidos, a partir de la presunta necesidad de llegar a acuerdos o negociaciones políticas pragmáticas, de conveniencia para grupos de interés o de poder.

En MORENA se rechazará la práctica de la denostación o calumnia pública entre miembros o dirigentes de nuestra organización, prácticas que suelen ser inducidas o auspiciadas por nuestros adversarios con el propósito de debilitarnos o desprestigiarnos. Si existe causa fundada o motivada de señalamiento de faltas graves, deberá acudirse a las comisiones de honestidad y justicia estatal o nacional, las que resolverán lo que corresponda.

Finalmente, la propuesta de Programa de acción  que presentamos incluye en síntesis diez puntos que fueron inicialmente planteados como base para nuestro Nuevo proyecto de nación, y que deberán ser nuestras guías para nuestra lucha a partir de ahora:

Por la revolución de las conciencias y un pensamiento crítico y solidario;

Contra la corrupción y por una ética republicana;

Contra el autoritarismo y por la democracia al servicio del pueblo y de la nación;

Contra el entreguismo y por la defensa de la soberanía nacional;

Por una nación pluricultural y el respeto a los pueblos indígenas;

Por la democratización y el acceso a los medios de comunicación  masiva;

Por un nuevo modelo económico;

Contra la desigualdad y por los derechos sociales;

Contra la violencia y por el respeto a los derechos humanos;

Contra la depredación de los recursos naturales y por un medio ambiente sano.

Estos proyectos ponen en palabras la experiencia y las aspiraciones de millones de ciudadanos que votaron por un cambio verdadero. Toca a [email protected] volverlos carne y hueso de nuestra lucha por un futuro digno para [email protected]

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Descargar archivo: c-002

Boletines, Comunicados,

México fue sentenciado por el Trife a seis años de regresión, opresión, corrupción y trabajos forzados: Jiménez Espriu

México, Distrito Federal, a 9 de septiembre de 2012

 Mensaje de Javier Jiménez Espriu en la asamblea informativa del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en el Zócalo de la Ciudad de México

 Lic. Andrés Manuel López Obrador

 Pueblo de México

 Estamos aquí para ratificar un compromiso con la Patria.

 Pertenezco a un grupo de mexicanos que con plena convicción y con un profundo conocimiento de nuestro país y sus problemas y amor por México, suscribió el Nuevo Proyecto de Nación que propuso Andrés Manuel López Obrador, conscientes de que era imperioso cambiar el modelo económico, político y social, que en los últimos treinta años ha llevado a nuestro país a mayores desigualdades, a un inaceptable incremento del número de pobres, al estancamiento económico, a una cada vez más crítica falta de empleos y a una enorme pérdida del poder adquisitivo del salario, a la proliferación de monopolios, a la insuficiencia alimentaria, al abandono del campo y de los campesinos, a una educación insuficiente y de baja calidad, a la contracción del mercado interno, a la inexistencia de políticas de estado para industrialización, desarrollo científico y tecnológico, etc., y todo ello enmarcado en un proceso de corrupción escandalosa, contubernios y connivencias vergonzosas que han llevado a la pérdida de valores, a la descomposición social y a la violencia.

Propusimos un Proyecto de un gobierno austero basado en la honestidad, la capacidad profesional, la sensibilidad política y la transparencia, la soberanía, la preservación del patrimonio material y cultural de la nación y la democratización de los medios de información, que impulsara la inversión pública y la privada, la generación de empleos y el bienestar de todos los sectores de la sociedad, respetara los derechos humanos y el medio ambiente, acabara con la violencia, y promoviera en un estado de paz y tranquilidad social, la participación ciudadana en las grandes decisiones nacionales

Un gobierno ético, integrado por una nueva clase política nacional que pudiera llevar a cabo las urgentes tareas de transformación de la Nación.

Pensamos, quienes  acompañamos al Lic. López Obrador en su campaña por la Presidencia de la República y lo reiteramos en todos los foros, que era importante asumir legítimamente el poder, para combatir y acabar con la corrupción. Los acontecimientos nos demuestran que no es factible lograr lícitamente el poder, ante el imperio de la corrupción.

El proceso electoral ha concluido de acuerdo con las normas establecidas, a pesar de gravísimas impugnaciones cuyas investigaciones han sido calificadas por propios y extraños de insatisfactorias, insuficientes, contradictorias, sesgadas, lamentables. Continúan sin esclarecerse los más delicados agravios contra la ley y contra la dignidad de los más necesitados.

Cuán actuales, ante los hechos recientes, resultan las palabras de Rousseau: “La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, y ninguno tan pobre que se vea necesitado a venderse”.

Hemos sido sentenciados por el Tribunal Federal Electoral, sin derecho a fianza,  a seis años de regresión, opresión, corrupción y trabajos forzados, y esto significa, para nosotros,  los que no estamos de acuerdo con la sentencia, una lucha social sin cuartel para defender una democracia que se desmorona, un patrimonio que desaparece, una soberanía que se remata al mejor postor y una dignidad nacional que se avasalla, frente a los embates de la corrupción y el entreguismo, hechos poder.

Independientemente de lo inevitable de la sentencia, los documentos que la conforman requieren un profundo análisis jurídico, académico, formal e imparcial, de las voces más autorizadas.

Estoy convencido de que por la salud de la República y de sus instituciones y por el futuro de nuestra democracia,  es necesario conocer la “verdad-verdad” y que las sombras de la duda no oscurezcan nuestro tránsito al porvenir.

 

Propongo por ello que las más prestigiadas instituciones de investigación y enseñanza del Derecho en nuestro país, en donde se encuentra el talento, el rigor académico y la honestidad intelectual de grandes juristas nacionales y extranjeros, tomen la Sentencia del TRIFE y el documento que desestima los agravios planteados en las impugnaciones, como caso de estudio y organicen debates, análisis, mesas redondas, talleres, seminarios, para someterlos a la más profunda, seria e imparcial de las pruebas. Harían una gran aportación al bienestar de la Nación y cumplirían con su responsabilidad educativa.

No se debe simplemente cerrar el expediente, es importante para el mejor futuro de México, que todo se esclarezca, que se ataque la corrupción en todas sus formas, desde todas las atalayas y particularmente la que se perpetra amparada por las lagunas o las interpretaciones sesgadas de la ley y la servil aquiescencia de sus tribunos.

Porque es necesario lograr el imperio de la verdad, porque tenemos que superar la práctica del engaño y de la manipulación y  “la injusticia de nuestra justicia”; y señalar ante todos, el papel que ha jugado cada protagonista.

No es válido que la política envilecida y protegida por leyes que parecen haber sido diseñadas para legalizar la impunidad, venza a la democracia y sumerja a nuestra Nación en un pozo sin fondo y en un ejemplo lastimoso de desprestigio internacional.

El pueblo de México tiene derecho a saber la verdad sin velos ni cortapisa alguna.

Nos esperan seis años de un futuro oprobioso, que podríamos escribir desde ahora, si bajamos los brazos y nos dejamos abatir por el desánimo, la depresión o la impotencia.

No será así, seguiremos desde luego en la lucha, porque ningún mexicano bien nacido debe abandonar al país a su mala suerte y a su pueblo en la indigencia y la indefensión. Y lo haremos, contra todo acto que lesione a la Nación o a los ciudadanos,  empuñando las armas de la razón, la inteligencia, la moral, la cultura, la civilidad, y el amor por la patria, para detener el avance de las nuevas hordas de los “Atilas” de la modernidad, de quienes  se sabe que  donde pisa su caballada, por flaca que esté –y mientras más flaca, como es el caso, con mayor encono-, no vuelve la hierba a crecer.

“Se puede abandonar a una Patria dichosa y triunfante. Pero amenazada, destrozada y oprimida, no se le deja nunca, se le salva o se muere por ella”, decía Robespierre hace más de 200 años y así debemos asumirlo ahora nosotros.

Nuestra actual situación nos obliga a llamar a la rebelión de las conciencias y a sacudir el marasmo ciudadano. No podemos convertirnos en un país de resignados, ni de hombres y mujeres avasallados por los poderes fácticos y las fuerzas fatídicas.

Estamos con el pueblo que trabaja ardua y honestamente en la lucha por mejores condiciones de bienestar.

Estamos con los hombres y las mujeres de todos los estratos sociales, que trabajan solidariamente por el bien común.

Estamos con los jóvenes que se sublevan ante la injusticia, se rebelan ante la imposición y el autoritarismo y se oponen con el potente grito de la verdad y la enjundia de su entrega valiente y desinteresada, a la represión de las ideas y a la manipulación y la opresión del pueblo.

Estamos por la organización del pueblo para garantizar, por la vía pacífica, un régimen plenamente democrático.

Estamos por un futuro de México, digno de su historia y de su gente.

Estamos por un México libre, independiente y soberano.

Estamos con Andrés Manuel López Obrador, por su compromiso por la Patria.

 

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