Comparen los trabajos de Peña y mío en materia de reducción de índice de robo y recuperación de vehículos automotores en el Edomex y DF: AMLO a aseguradoras

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México, Distrito Federal, a 8 de mayo de 2012

Palabras de Andrés Manuel López Obrador, candidato a la Presidencia de la República, por la coalición Movimiento Progresista durante la asamblea anual de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros

 Amigas, amigos. Me da mucho gusto estar con ustedes, integrantes de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros.

Voy a exponerles a ustedes, de manera general, en poco tiempo, lo que nosotros proponemos para sacar a nuestro país de esta decadencia, de esta grave crisis económica, social, política, de pérdida de valores, y también de esta crisis de inseguridad y de violencia.

Nosotros sostenemos que esta crisis y en particular la descomposición social, la inseguridad y la violencia se originaron por la falta de desarrollo y por la corrupción imperante en nuestro país.

Qué es lo que ha sucedido en el terreno económico. Si hacemos un buen diagnóstico de la situación económica, vamos a entender mejor el por qué de la inseguridad y de la violencia.

A veces se piensa que esta descomposición social y crisis surgió de la nada o se puede también atribuir a que somos malos por naturaleza, que nacemos con vocación delictiva, pero no es así.

Hay causas que han originado esta crisis y suele olvidarse el por qué estamos padeciendo de inseguridad y de violencia. En 29 años, desde que están aplicando la llamada política económica neoliberal prácticamente no ha habido crecimiento de la economía.

Si vemos los datos, encontramos que en estos últimos 29 años, en todo este periodo, la economía solo ha crecido en 2.3 por ciento anual, en promedio.  Si descontamos el aumento de la población, encontramos que el resultado es cero crecimiento económico.

Podemos comparar con lo que ha sucedido en otros países y nos vamos a dar cuenta de que la economía nacional, la economía de México es de las que menos ha crecido en el mundo.

Es más, la economía de nuestro país ha crecido menos que la mayoría de los países del continente americano. Ha habido años en que hemos estado en el último lugar en crecimiento económico y aunque parezca increíble hemos estado por debajo de Haití en crecimiento económico.

Como todos sabemos, si no hay crecimiento económico, no hay empleos, y si no hay empleos no hay bienestar, y si no hay bienestar no puede haber paz ni tranquilidad social.

Qué ha pasado por ejemplo en cuanto a la creación de empleos, en los últimos 15 años. Ahí están los datos. Se han generado en promedio de 500 mil empleos formales por año y el mercado demanda un millón 200 mil.

Esto quiere decir que 700 mil mexicanos cada año sólo han tenido tres opciones, alternativas, caminos: Irse a buscar la vida del otro lado de la frontera. Por eso, México se convirtió en el país del mundo que más mano de obra exporta al extranjero. muchos han optado por eso.

Otros, también millones, han decidido buscarse la vida en la llamada economía informar, en el comercio informal, para sostener a sus familias.

La migración y la economía informar, eso se tiene que tener en cuenta, ante la falta de crecimiento económico y de generación de empleos en la economía formal, han constituido un medio para atemperar la crisis social.

Si no fuese por esas dos vías, estas dos válvulas de escape, el estallido que estamos padeciendo de odio y de resentimiento, de inseguridad y de violencia, se hubiese adelantado.

Y el tercer camino que toman muchos, desafortunadamente, es el de las conductas antisociales. Por eso la inseguridad y la violencia.

Si así están las cosas, qué es entonces lo que tenemos que hacer. Pues tenemos que procurar que haya crecimiento de la economía, para generar empleos.

Necesitamos normalizar la vida económica del país, tiene que haber normalidad económica, por eso nuestra propuesta de impulsar actividades productivas, para crear empleos; por eso nuestra propuesta es levantar a México con producción y trabajo, lograr un crecimiento anual del 6 por ciento, para generar un millón 200 mil empleos cada año, para un total de siete millones de empleos en el sexenio.

Cómo vamos a financiar el crecimiento, cómo vamos a financiar el impulso a las actividades productivas para crear empleos. Estamos proponiendo una fórmula sencilla, pero eficaz y nuestra, mexicana, no seguir con las recetas, las recomendaciones que ya hemos visto que no funcionan.

Hay distintas maneras de financiar el crecimiento o justificar el que haya crecimiento. Digo, justificar porque nada más es el discurso, pero al final no hay crecimiento y una de esas fórmulas es precisamente lo que se ha venido haciendo: entregar bienes de la nación, de los mexicanos, de todos nosotros, a particulares, transferir, trasladar de dominio bienes públicos a particulares, nacionales y extranjeros.

Lo que nos dijeron que era la panacea: Privatizar y que así iba a haber crecimiento y progreso. Llevamos 29 años aplicando lo mismo y no hay crecimiento ni progreso en el país.

Hay también la fórmula de aumentar impuestos, crear impuestos nuevos, aumentar el déficit, es decir que haya más deuda y así financiar el crecimiento. Nosotros desechamos también esa opción.

Qué es lo que planteamos. Financiar el desarrollo utilizando tres fuentes de financiamiento. Primero, combatiendo la corrupción, porque es mucho el dinero que se va por el caño de la corrupción, es mucho el dinero del presupuesto que se va por el caño de la corrupción.

Por eso hablo de que es una fórmula nuestra, a partir de nuestra realidad, el principal problema de México es la corrupción, nada ha dañado más a nuestro país que la deshonestidad de sus gobernantes, eso ha dado al traste con todo, es la causa principal de la desigualdad social y económica.

Esa es la causa también, en mucho, de la inseguridad y de la violencia. De modo que tenemos que cortar de tajo con la corrupción. Ya ustedes conocen los datos, el lugar que tenemos en percepción sobre corrupción en países del mundo, estamos en los últimos lugares, nos caracterizamos por eso, en donde hay menos corrupción, hay mejor gobierno y, desde luego, más bienestar.

Tenemos que combatir la corrupción no sólo por razones de índole moral, sino porque podemos liberar fondos para el desarrollo. Estamos planteando que podemos  ahorrar hasta 300 mil millones de pesos, si terminamos con la corrupción en el país.

Nuestra propuesta es poner por delante la honestidad, ese valor que todavía tenemos los mexicanos, pero que se ha hecho a un lado, no se exalta, no se le da su lugar.

Honestidad como estilo de vida y como forma de gobierno. Esa es una forma de obtener fondos y de obtener recursos.

La segunda es la austeridad. Es mucho lo que cuesta a la sociedad y al pueblo mantener al gobierno. Es un gobierno faraónico, ineficaz, un gobierno que no da resultados.

El presupuesto nacional es de tres billones 700 mil millones. Esto se desconoce porque, aunque es dinero de todos, no les conviene a los que realmente mandan, que la gente sepa de cuánto es el presupuesto. De ese presupuesto, el 62 por ciento, es gasto corriente.

Estamos hablando de más de dos billones de gasto corriente, que ha crecido exponencialmente en los últimos tiempos. Ojalá y así hubiese crecido o a la par hubiese crecido la economía. Hay una desproporción.

Nada más lo que es la nómina del gobierno, la partida de sueldos y compensaciones significa 800 mil millones cada año. Pero como todo, de esa nómina, el 3 por ciento de todos los que trabajan en el gobierno se llevan 200 mil millones, nada más en sueldos, en salarios.

Esto, por poner un ejemplo, no tiene que ver con lo que sucede en el mundo, porque suele pasar, siempre se habla de que en un mundo globalizado tenemos que homogenizar. Bueno, en esto no hay correspondencia con lo que pasa en otros países.

Los altos funcionarios públicos en Brasil ganan la mitad de lo que ganan los altos funcionarios públicos en nuestro país. Un ministro de la Corte en México gana tres veces más que un ministro de la Corte en Brasil; un secretario del Poder Ejecutivo en México gana el doble de lo que gana en Brasil, de lo que se gana en Brasil.

Un diputado, un senador en México el doble de lo que se gana en Brasil,  pueden comparar y van a llegar a la conclusión de que los altos funcionarios públicos en México, como si fuesen muy eficientes, son de los mejores pagados del mundo.

Entonces, vamos a reducir todos esos gastos excesivos, superfluos. Vamos aplicar la máxima del Presidente Juárez que decía que el servidor público tenía que aprender a vivir en la justa medianía.

Nada más con reducir, y es nuestra propuesta, a la mitad los sueldos de los altos funcionarios públicos, ahí obtendríamos 100 mil millones de pesos, de ahorro.

Y ya lo dije, y lo repito aquí con ustedes, voy a predicar con el ejemplo. Yo voy a ganar la mitad de lo que gana el que actualmente ostenta la Presidencia de la República, y vamos a terminar con toda la parafernalia del poder: Viáticos, viajes al extranjero, turismo político con cargo al erario, aviones, helicópteros para funcionarios públicos, para políticos. Todo eso se va a terminar, y vamos a ahorrar con este plan de austeridad otros 300 mil millones de pesos.

La tercera fuente de ingresos para financiar el desarrollo va a consistir en tener un mejor sistema de recaudación, que haya una contribución realmente justa, como lo establece la Constitución, que los impuestos se cobren de manera progresiva, que aporte más el que obtiene más ingresos. Eso no sucede actualmente en nuestro país. Tampoco en eso estamos en correspondencia con otros países del mundo.

Aquí los que tienen más ingresos pagan muy poco. A veces no pagan. Desde luego que cualquier ciudadano paga más, proporcionalmente hablando, que los que tienen muchos ingresos. Pagan más ustedes. Paga más el trabajador asalariado que los de mero arriba, por una serie de mecanismos, de privilegios fiscales que se han venido creando.

Entonces, sin autoritarismo, sin arbitrariedades, convenciendo, persuadiendo, vamos a que se contribuya bien. Esta es una corriente que se está presentando en el mundo. Ya hay multimillonarios en el mundo. Tengo presente al señor Buffett, el segundo hombre más rico de Estados Unidos, que está planteando que quiere contribuir más, porque no acepta el que su secretaria, no lo considera justo, pague más impuestos que él, proporcionalmente hablando.

Entonces, vamos a convencer, vamos a persuadir de que todos necesitamos contribuir, y estamos pensando incrementar la recaudación en 200 mil millones de pesos.

Con esto vamos a tener, recapitulando, 600 mil millones por el combate a la corrupción y por la austeridad, y 200 mil por esta reforma fiscal progresiva, un total de 800 mil millones, que es lo que queremos utilizar para impulsar el crecimiento con proyectos productivos.

Vamos a incrementar la inversión pública. En los últimos años prácticamente no ha habido inversión pública, se redujo considerablemente y no es que con inversión pública vamos a lograr crecer el 6 por ciento, o no sólo con inversión pública, no alcanzaría el dinero.

Además no conviene, porque el propósito no es asfixiar la iniciativa de la sociedad civil, lo que queremos es buscar la asociación entre inversión pública, inversión privada y participación del sector social de la economía.

Utilizar la inversión pública como capital semilla para atraer inversión privada, impulsar conjuntamente proyectos productivos y generar empleos, sobre todo proyectos regionales. Ya tenemos definidos varios de estos proyectos.

Este modelo de asociación de inversión pública y privada con la participación del sector social, lo aplicamos cuando fui Jefe de Gobierno. Toda la remodelación de Reforma, de la Alameda, del Centro Histórico se hizo así, por cada peso que aportó el Gobierno, la iniciativa privada aportó o invirtió 100, 200 pesos. Se hizo de manera conjunta.

Así queremos lograr que haya crecimiento, que haya empleos; esto nos va a ayudar a serenar al país. El problema de la inseguridad y la violencia no se va a resolver, ya lo estamos viendo, sólo con medidas coercitivas, no se va a resolver sólo con soldados y marinos y policías y cárceles y amenazas de mano dura, leyes más severas; no se puede enfrentar la violencia con la violencia, el mal con el mal, es como querer apagar el fuego con el fuego.

Hay que tener presente que la paz y la tranquilidad son frutos de la justicia; así vamos a serenar al país, atendiendo las causas del delito, combatiendo la corrupción, y lo demás, lo vamos a hacer para garantizar la tranquilidad de la seguridad pública. ¿Qué es lo demás? Pues que haya coordinación entre todas las dependencias encargadas de garantizar la tranquilidad pública, actualmente no existe eso; el Ejército hace lo que le corresponde, la Marina también trabaja por su lado, la Policía Federal Preventiva, las policías ministeriales, las policías estatales, las policías municipales; no hay coordinación, que es fundamental, mando.

Yo fui Jefe de Gobierno en esta ciudad y todos los días, incluidos sábados y domingos, a las seis de la mañana tenía yo una reunión con el Gabinete de Seguridad, con el secretario de Gobierno, con el procurador, con el secretario de Seguridad Pública; yo recibía el parte de la policía, de los delitos cometidos en las últimas 24 horas y así tomábamos decisiones.

Así va a ser, todos los días, me voy a reunir con los miembros del Gabinete y vamos a estar dando atención a este problema que tanto preocupa a los ciudadanos, y no sólo lo vamos a hacer desde la capital; la sede del Gobierno de la República va a estar en las distintas regiones, en los distintos estados del país.

Me va a tocar de repente estar, he hecho el ofrecimiento, cada 15 días en Monterrey, en Guadalajara, en Tijuana, con el Gabinete de Seguridad, tomando decisiones, pero quiero insistir: hay que atender las causas, hay que atender a los jóvenes que se les abandonó, se le cerraron las puertas, se les dejó sin posibilidades de trabajo y de estudio.

La mayor parte de los que han perdido la vida en esta llamada guerra contra la delincuencia, eran jóvenes, las cárceles están llenas de jóvenes; si no vamos por los jóvenes, si no incorporamos a los jóvenes al trabajo, al estudio, llegan otros a engancharlos, para que tomen el camino de las conductas antisociales.

Entonces, tenemos que atender las causas; si hay trabajo, si hay bienestar, si no permitimos la corrupción, vamos a lograr el propósito de garantizar la tranquilidad y la seguridad pública.

Yo soy relacionado bastante con esta Asociación, porque –repito- fui Jefe de Gobierno, ustedes pueden evaluarme,  porque ustedes tienen los datos, tienen por ejemplo los datos de robo de vehículos.

En los últimos 20 años, si no es que de tiempo atrás, ahí está un resultado de mi trabajo y esa es una cifra confiable, no es cifra negra, hay dos delitos que se denuncian o que se tienen que registrar: homicidios y robo de vehículos, por muchas razones.

En el caso de robo de vehículos, lo saben ustedes, porque a quien le roban un vehículo, acude al Ministerio Público por el temor de que se utilice el vehículo para cometer otro delito, o tiene un seguro, vean los datos.

Nosotros, en el tiempo que fui Jefe de Gobierno, logramos bajar los robos de vehículos en general y los robos de vehículos asegurados, y aumentamos también la recuperación de vehículos robados, ahí están los datos; lo mismo les puedo decir sobre homicidios en la ciudad, de tres homicidios diarios a menos de dos. Esos son los resultados.

Y comparen, ahora hay otro candidato, que ya fue gobernador en el estado de México, comparen, ahí tienen los datos, y ustedes decidan, independientemente de su trabajo, de estar en las aseguradoras, piensen que somos ciudadanos y que está de por medio el futuro de las nuevas generaciones, que está de por medio el futuro de la nación.

Muchísimas gracias, amigas y amigos.

Sesión de preguntas y respuestas.

P: El seguro obligatorio de automóviles es vital para la protección de las víctimas de accidentes y a pesar de estar en la ley o en el reglamento de tránsito del Distrito Federal, ¿por qué no se instrumentó durante su gobierno?

R: Bueno, es un asunto que se analizó en su momento, se vio que no era viable.

Yo les aseguro que, hablando de seguros, que siempre he actuado en función de lo que más conviene a los ciudadanos. Ahora hay otras circunstancias, ofrezco revisar este asunto, lo voy a revisar.

Les digo esto, no es que, no se trata de hacer un gobierno de ocurrencias. Miren cómo nos ha ido con las ocurrencias.

Yo voy a analizar las cosas y de lo que pueden estar ustedes seguros, es de que todo aquello que signifique mejoría, todo aquello que beneficie a los ciudadanos, lo vamos a hacer.

¿Por qué les digo esto? por que tengo una ventaja con relación a los otros candidatos. Y lo digo de manera respetuosa. Soy libre, no estoy subordinado a ningún grupo de interés creado. Yo creo que lo que requiere el país en ésta circunstancia es un presidente que represente a todos los mexicanos.  A todos, a ricos y pobres,  a quiénes viven en las ciudades y en el campo, a creyentes y no creyentes. A todos.

Porque lo que ha habido ha sido una representación, en favor de una minoría, es un gobierno que se ha preocupado por el uno por ciento de los mexicanos y ha dejado en el abandono, a su suerte, al noventa y nueve por ciento de los mexicanos. Yo quiero representar a todos.

Entonces si lo que ustedes proponen es conveniente para los ciudadanos, para el interés general, se va a aplicar y soy hombre de palabra. Eso es lo que les puedo decir.

P: Muchas gracias. Siguiente pregunta: Cómo lograr que los programas de pensión para personas mayores sea sustentable a largo plazo, considerando qué como sabemos la pirámide poblacional está cambiando y año con año el número de adultos mayores se incrementa.

R: Es un planteamiento que respeto, desde luego, pero no comparto. Eso es lo que decían cuándo iniciamos el programa de apoyo a adultos mayores. Que no se iba a poder financiar. Pues ya lleva muchos años, desde el 2001, se aplica el programa de apoyo a adultos mayores en la Ciudad de México. Es universal. Y no ha habido problema de financiamiento y no tiene porque haber problema de financiamiento. Hacía adelante ya tengo hecha la cuenta, se van, sí, sí, se van a apoyar a cinco millones de adultos mayores. Hay cinco millones de adultos mayores de 68 años en el país, y se les va a garantizar por ley, una pensión equivalente a medio salario mínimo mensual, como es en la Ciudad de México.

Y financiar éste proyecto que considero no es un gasto, es una inversión. Va a implicar alrededor de 65 mil millones de pesos. Pero ya les dije de dónde va a salir el dinero. Entonces lo tengo bien analizado, no hay ningún problema de financiamiento.

Aprovecho para decirles que no va haber déficit, qué vamos a mantener equilibrios macroeconómicos, qué tengo la experiencia de que si se combate la corrupción y si hay austeridad, hay recursos para financiar estos programas.

Así lo hice cuando fui Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, yo ganaba como Jefe de Gobierno, lo que ganaba entonces un director de área del Gobierno Federal. No ganaba ni siquiera lo que ganaba un director general.

Y arriba del director general está el subsecretario. Ahora ya crearon otro aparato ahí, los coordinadores de área, arriba está el secretario y durante el tiempo que fui jefe de gobierno nunca se compró un vehículo nuevo para funcionarios, se aplicó un plan de austeridad y así liberamos fondos, para financiar estos programas.

Les digo que era uno de los argumentos del principio y éste era más racional, entendible, para decir: no se puede, cómo no se va a poder, claro que se puede, si hay un gobierno honesto. Para qué es el presupuesto entonces, ¿queremos que el presupuesto siempre se quede arriba? No, el presupuesto es de todos y se tiene que manejar con honradez y se tiene que distribuir con justicia.

Hagan la cuenta somos 28 millones de familias en el país. Nada más como ejemplo, y el presupuesto tres billones 700 mil millones.  Si ese dinero se divide en partes iguales, alcanza para entregar once mil pesos mensuales por familia.

Sí hay, el problema es que no se distribuye bien. Entonces, sí hay forma de financiar estos programas.

Y otro argumento, un presidente que llegó a decir que era mejor que se pusiera a trabajar a los adultos mayores, en vez de darles la pensión. Como si los adultos mayores no hubiesen trabajado toda su vida y merecieran vivir con un poco de holgura el último tramo de su existencia. Son concepciones distintas.

Entonces qué pasó, qué ha pasado en éstos once, doce años desde que se estableció lo la pensión para adultos mayores. Ya nos copiaron, ahora hasta el candidato del PRI saben que dijo que va a dar pensión a todos los adultos mayores de 65 años. Si yo les hablo de que desde 68 hacia adelante, son cinco millones, de 65 años hacia delante, es una cantidad superior.

Él no explica de donde va a sacar los fondos, ni se puso a pensar cuánto va a costar. Él no hizo cuentas, porque no va a cumplir. Porque si quisiera ayudar a los adultos mayores, si sintiera de que es, humano ayudar al adulto mayor, que lo necesita, entonces lo hubiese hecho como gobernador del Estado de México. No lo hizo.

Entonces tengan confianza, se requiere que haya bienestar para que todos tengamos seguridad, tenemos que combatir la pobreza y la desigualdad. No sólo por razones humanitarias, que eso ya sería más que suficiente para sentirnos bien con nosotros mismos, con nuestra conciencia, por estar bien con el prójimo. Darle la mano al que se quedó atrás. Qué es una sociedad muy desigual, hay una monstruosa desigualdad económica y social.

Pero no sólo es por razones humanitarias. Es que tenemos que llegar a la conclusión, que si no frenamos el empobrecimiento de la gente, va a seguir habiendo frustración y van a seguir habiendo brotes de inconformidad, de odio. Va a seguir habiendo inseguridad, va a seguir habiendo violencia. Está demostrado: si hay trabajo, si hay bienestar, si hay educación, si la gente tiene oportunidades, si no hay tanta pobreza, si no hay tanta desigualdad, se vive mejor. Vivimos mejor todos.

Entonces tenemos que hacer conciencia de que ya el modelo que han venido imponiendo, no funciona y que está destruyendo el país y que nos está afectando en lo más preciado, en lo más importante que es nuestra libertad. El poder caminar por las calles, el poder estar tranquilos cuando nuestros hijos salen porque no les va a pasar nada.

No hay cosa más importante que el derecho a la vida, ese es el principal de los derechos humanos y ese derecho se garantiza si hay una sociedad mejor, una sociedad en dónde la gente viva bien, viva mejor. Dónde no haya hambre, dónde no haya tanta pobreza.

Entonces, pensemos en eso, esa es nuestra propuesta, vamos a gobernar para todos. Vamos a conciliar, y siempre se va a poner por delante el interés general.

Puede ser que alguien en una empresa le convenga ser un negocio que no convenga a la sociedad en su conjunto, bueno, lo que quiero es que ese empresario, tenga una dimensión social, para qué, para que independientemente de estar pensando nada más en el negocio, piense también en la repercusión que tiene ese negocio en el bienestar de los demás. Queremos empresarios con vocación productiva, pero también con dimensión cívica y social. Y vamos a llegar a ese acuerdo. Muchísimas gracias a todas y a todos.

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